domingo, 3 de julio de 2011

Teoría de Sabato

Así fui elaborando una serie de teorías, pues la idea de que estuviéramos gobernados por un dios omnipotente, omnisciente  y bondadoso me parecía tan contradictorio que ni siquiera creía que se pudiese tomar en serio. Al llegar a la época de la banda de asaltantes había elaborado ya las siguientes posibilidades:

1.       Dios no existe.

2.      Dios existe y es un canalla

3.      Dios existe, pero a veces duerme: sus pesadillas son nuestra existencia.

4.      Dios existe pero tiene accesos de locura: esos accesos son nuestra existencia.

5.      Dios no es omnipresente, no puede estar en todas partes. A veces está ausente ¿en otros mundos? ¿en otras cosas?

6.      Dios es un pobre diablo, con un problema demasiado complicado para sus fuerzas. Lucha con la materia como un artista con su obra. Algunas veces, en algunos momentos logra ser Goya, pero generalmente es un desastre.

7.      Dios fue derrotado antes de la historia por el príncipe de las tinieblas.  Y derrotado, convertido en presunto diablo, es doblemente desprestigiado, pues se le atribuye este universo calamitoso. (Sobre héroes y tumbas, Ernesto Sabato, Seix Barral 1984, 297-298)

domingo, 12 de junio de 2011

Placeres solitarios

La soledad absoluta no existe (somos una especie social por naturaleza)  a menos que se trate de una enfermedad mental, pero unos pocos recorren este camino no muy transitado  en cierta amplitud. Otros (la mayoría pienso yo) evitan estar solos y si caen en ella, al poseer poco aguante, huyen desesperadamente.

Schopenhauer nos dice: Que todo individuo es tanto más sociable, cuanto es más pobre de inteligencia y en general más vulgar, y estar solitario le aburre terriblemente  y los lleva a buscar compañía, pero una compañía compuesta de sus semejantes. Un hombre inteligente en soledad haya en sus propias ideas y fantasías con que divertirse agradablemente.

También se me viene a la mente lo que pensaba el viejo Buk: me gusta estar conmigo mismo, soy la mejor forma de entrenamiento que pueda encontrar.  Este tipo se refugiaba en su cuarto a escribir, o leer a Celine  o emborracharse  o una combinación de ellos.

Esto me conlleva a considerar que transcurrir por los senderos  de la soledad tiene un motivo como leer, escribir, el trabajo, almorzar, correr, ir al cine, emborracharse, reflexionar, caminar, salir de compras , etc. Cualquiera que sea, realizarlo en forma solitaria es saborear un gustito que no está hecho para la boca de los cerdos.